Leyes de la Vida: Introducción


Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

1/5/2013 Por Thomas Jimmy Rosario Martínez D.E, DVPR

El Comisionado Designado de la Policía de Vega Baja, Edgardo Santiago Canales, opinaba el otro día, en palabras simples, que nuestro pueblo estaba ignorante de las leyes, reglamentos y ordenanzas y que era necesario implantar educación a los ciudadanos sobre las distintas reglas sociales en que consisten todos nuestros cuerpos rectores de conducta.

Las Constituciones, las leyes, los reglamentos, las ordenanzas municipales, las órdenes ejecutiva y los demás instrumentos que hacen las autoridades, tienen distintos nombres para diferenciar su orígen y  prevalencia sobre las otras. Generalmente son reguladoras de lo que no se puede hacer. El resto de la vida de las personas, lo dirige su sentido común y su búsqueda de la felicidad.

Según Hugh Rawson, autor de Unwritten Laws, The Unofficial Rules of Life, las letras chiquitas que aparecen en los anuncios y en los contratos, son ley entre las partes, !así de importante es la influencia en toda nuestra vida, que hasta lo que nunca leemos nos afecta!.

La jerigonza jurídica y el latín en frases de los abogados parece confundir aun más a la ciudadanía. A muchos abogados, incluso, se le atribuyen especialidades como civilistas, criminalistas o constitucionalistas que en realidad significa, según un suegro que tuve,  saber más  de menos. No los critico, los respeto y los consulto porque ellos tienen el conocimiento que uno necesita cuando uno tiene la necesidad. El punto es nuestra ignorancia. Afortunadamente, hay unas leyes no escritas, que muchas personas curiosas han establecido de tiempo en tiempo, a veces por casualidad o interpretando una situación personal o pública, que nos pueden ayudar a definir nuestro futuro, si las aprendemos e internalizamos.

Muchas de estas frases están en libros y escritos de fácil acceso, como La Biblia y Don Quijote aunque también hay leyes de física y matemáticas que son una verdadera joya. Nos proponemos, en este espacio,  recordar esa aportación de la humanidad. Pero no es para dejar las leyes de la vida en una esquina del Diario para presumir sabiduría. Vamos a buscar su orígen y a discutirlas y hacerlas parte de nuestra vida. De esa manera convertiremos el conocimiento en acción útil y positiva para nuestra existencia.

Revisaremos esos adagios, máximas, observaciones, preceptos, principios, proverbios o como quiera que se le llame para nutrir nuestra mente y nuestro espíritu de conocimiento inofensivo, donde no hay multas ni cárceles para los infractores, mientras también conocemos nuestras obligaciones como ciudadanos,  en las leyes sociales que nos rigen.

Próxima Ley de la Vida: “Aquellos que no pueden recordar el pasado, están condenados a repetirlo”- George Santayana, (The Life of Reason)