A las seis de la mañana| Puerto Nuevo, una playa hermosa, pero sucia

thomas-jimmy-rosario-hijo version corta

Por Thomas Jimmy Rosario MartínezLOGO EHV Diario Vegabajeno de Puerto Rico 2

Recientemente les escribí sobre el efecto del abuso de la Playa Puerto Nuevo. Precisamente en estos días nos informan que -nuevamente- no es saludable bañarse en las aguas de nuestro precioso recurso natural.

Los políticos en ocasiones responden a presiones de los intereses económicos de las personas que los apoyan. La Playa Puerto Nuevo es uno de esos ejemplos. Tradicionalmente ha sido un lugar agradable con propósitos de recreación que para muchos representa entrada de dinero. Esa actitud ha seguido en la presente administración, de buena fe, presumo.

¿Ha tratado de rentar un apartamento o casa en el área de Puerto Nuevo? No hay alquileres baratos ni son muchos. Antes habían más hasta en la orilla de la playa, generalmente de personas que habían hecho inversiones en bienes raíces, utilizaban las casas para veranear o las habían heredado. Para algunos, invertir en esta área es un símbolo de estatus social y económico.

La fila de casas que antes bordeaba la cuenca de playa vertían desechos en la orilla. Si se rompían las tuberías que antes eran de metal y luego de plástico, el agua usada del inodoro y fregadero iba a parar al agua donde todos se bañaban y a la arena donde todos posaban sus cuerpos.

Por otra parte, los pozos muros en un lugar donde no hay alcantarillado en muchos de los lugares a su alrededor, llevan sus líquidos hasta la costa por debajo de la tierra por filtración y por traslación en la superficie, cuando lleve. No olvidemos también, que de la desembocadura del Río Cibuco llegan aguas contaminadas de todo el trayecto que corre desde tierra adentro, trayendo partículas y líquidos de todo tipo, generalmente imperceptibles.

Desde luego, hay más gente que yo que sabe de las fuentes de contaminación de la playa. Hay profesionales de la ciencia que han hecho y siguen haciendo estudios  serios. Pero cuando nos dicen que la bandera amarilla está en efecto, hablamos de la salud de nuestros niños inocentes, los jóvenes que nos sucederán y de nosotros.

Sólo un loco se baña en un pozo muro. Aunque nos da pena decirlo, nuestra playa ha sido por muchos años uno gigante. Edgar Santana, en su ignorancia y endiosamiento de ese recinto, se puso en negación, controvirtiendo los análisis periódicos que realizaba el gobierno estatal sobra la calidad del agua. Incluso, ordenó que se hicieran análisis locales para representar el agua como segura. Para muchos, como a él en el tiempo, no ver las bacterias, significaba que el agua era limpia y pura.

Una persona de mediana inteligencia sabe que las pruebas bacteriológicas no se hacen todos los días y que cuando se notifica públicamente una bandera amarilla, se habla de pasado. El efecto es que el agua contaminada de nuestra hermosa playa, causa enfermedades al sistema gastrointestinal. El futuro de la contaminación nunca se anticipa, por lo que en cualquier momento, especialmente después que llueve, puede haber contaminación de enterococcus faecales. Y esa última palabra significa excreta, caca.  En ese líquido viene también otras materias orgánicas, provenientes de descomposición animal y compuestos químicos de todo tipo, que no se disuelven aun con las grandes cantidades de agua del océano inmediato .

El que se baña en la Playa Puerto Nuevo adquiere por aspersión o ingestión la colonia de bacterias. Quien expone a sus hijos menores a ese peligro está obrando mal para otros y para él o ella. Y quien le hace daño a su propio cuerpo, atenta contra el templo del alma. Exagerando la imágen para fines ilustrativos, podríamos decir que es como una manera de suicidarse.

La mejor manera de disfrutar la playa no es propiciando su explotación y agotamiento. Hay que conservarla y mejorarla desde el punto de vista natural.

En este tema no nos vamos a cansar de exponer esta vieja verdad de nuestro entorno. De seguro los que se lucran de la situación, minimizarán la denuncia y cabildearán para que esto no cambie. Pero podemos seguir sintiendo orgullo de nuestra playa, del Mar Muerto o La Pocita, del Corsario o de la aleta del tiburón. Podemos planificar para acostarnos con seguridad en la arena y bañarnos en el agua sin el temor de que estemos bebiendo materia proveniente del trasero de alguien. Podemos pensar que en el futuro cercano vamos a tener y disfrutar un mejor lugar que el que encontramos.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s