CARLA RUBI NARVAEZ ROSARIO
Por Carla Rubí Narváez Rosario
Ante la vorágine de situaciones impactantes que han ocurrido esta semana, hoy quisiera hablar de una realidad que nos atañe a todos, además propia para estos días donde reconocemos a nuestros padres. 
Hace unas semanas se publicó una noticia en un periódico de circulación nacional sobre nuestros adultos mayores y su abandono en instituciones hospitalarias.  Ciertamente existe un abandono, habitualmente se escucha una queja de los familiares donde hay ausencia de otros miembros en la vida del envejeciente, mostrando falta de compromiso y solamente interés en la herencia. 
Siento necesario hacer un llamado a la unión familiar, por el abandono  que nuestros envejecientes sufren a diario.  Me conmueve que en Puerto Rico este ocurriendo abuso, abandono, maltrato al envejeciente, y que no se esté haciendo nada al respecto. 
 
Sin importar la forma en que hemos sido criados, refiriéndome a las vivencias de nuestra infancia y aquellos valores que hayan sido inculcados en el amor, existe la necesidad de crear conciencia y tomar acción.   Las necesidades que sufren los más frágiles y vulnerables, deberían ser cubierta por cada uno de nosotros en el rol que nos corresponda (hijo, hija, nieto, nieta, hermano, hermana, vecino, etc.). 
Nuestro apoyo debería estar ahí, presente, no preocupándonos, sino ocupándonos.  En un ayer no muy lejano fueron quienes nos dieron apoyo, seguridad, amor y estabilidad socio-economica.  Ellos/ellas  aunque han envejecido, siguen y seguirán siendo parte de nuestra vida y de lo que somos. 
Muchos describen la situación como una carga, a la cual no hay tiempo ni dinero para ocuparse. Triste, ¿no?  Bueno, quizás es la queja más común que escuchamos a diario, pero realmente, en vez de carga deberíamos enfocarnos en el apoyo.  Un apoyo  que además de ser moral, debería ser basado en amor y respeto a ese ser del cual nosotros y la sociedad somos parte, que sin el o ella nada sería igual. 
¿Cuántas personas que no tienen vínculo familiar alguno están pendientes de las necesidades de algún vecino mayor de edad que su familia lo ha abandonado? Sí, pasa muy frecuente.  Deberíamos sentir no solo como un deber moral, sino como gesto de amor y respeto, el cuidar de ellos durante su envejecimiento. 
 
En paises orientales, la vejez es interpretada tradicionalmente como una virtud, la cual se celebra y se respeta.  ‘El envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de las Políticas de la Salud Pública y el desarrollo, lo cual constituye  un reto para la sociedad, que debe adaptarse a ello’  de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS).   La OMS también pronostica que de aquí al 2050, la cantidad de ancianos que no pueden valerse por sí mismo ‘se multiplicará por cuatro en los países en desarrollo’. 
La necesidad de crear conciencia en general debería ser una que nace desde el núcleo familiar.  En Puerto Rico y en muchos otros países las familias se han ido desintegrando, ya sea por problemas sociales, emocionales y económicos.  Y es importante reconocer que el maltrato de las personas mayores  ‘constituye una violación de los derechos humanos’, y no solo incluye el maltrato físico y psicológico-emocional, sino como por ejemplo la ‘violencia por razones económicas o materiales; el abandono; la negligencia; y el menoscabo grave de dignidad y la falta de respeto’ (OMS,2016). 
 
Desde los años pos-guerra hemos sido influenciados por muchos cambios generacionales, globales, culturales y económicos.  Estos han ido evolucionando y ante la diversidad de opiniones, y en muchas ocasiones la falta de respeto al derecho individual, hemos ido creando como sociedad una brecha cada vez más grande entre la familia y la unión familiar. 
Queda en nosotros como parte de la sociedad inculcar los valores, los conceptos de familia, y ver esta época de cambio (el presente) de forma positiva. 
Interactuar con nuestros envejecientes y mejorar su condición de vida impacta en nuestro crecimiento emocional, espiritual y familiar.  Después de todo, ¿para qué estamos en este mundo sino es para vivir la vida y logros junto a nuestros seres queridos? Lo material se queda, mas en el corazón y en la mente todo queda impreso. 
Aprendamos de los errores, de las dificultades y de las experiencias de la vida, y seamos mejores seres humanos. !No olvidemos a nuestros viejitos! !Feliz Día de los Padres!
 

Referencia:  Organización Mundial de la Salud (2016). Envejecimiento. ( Recopilado de http://www.who.int/topics/ageing/es ).

__________
La vegabajeña Carla Rubí Narváez Rosario es doctora en medicina
Anuncios