THOMAS JIMMY ROSARIO HIJO

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Los políticos son seres que indudablemente gozan de un gran ego. Eso no es malo, pues  esto  le sirve de agente catalítico para sus acciones en favor de su pueblo. Confiar en uno mismo es el primer paso para hacer las cosas que uno se propone. La casualidad es sólo una posibilidad que no cuenta dentro de la probabilidad de que todo salga bien.

Al ingresar a la política, algunos no buscan cargos, sino puestos, otros buscan reconocimiento público y algunos hasta beneficio económico. En el camino, se puede llegar a tener esas tres ventajas que dan poder. No hay duda de que quien se posesiona en una candidatura, generalmente tiene la oportunidad de ser incluido dentro del grupo de los más fieles, con alguna clase de influencia dentro de la organización en el futuro.

Por eso, es menester conocer porqué las personas ingresan en la política. Esa debe ser siempre la primer pregunta. Algunos dicen la clásica respuesta de que el pueblo los reclamó. My eye. Todo comienza con un interés personal dentro de lo que le alcanza su ego, como mencionamos. Pero no lo dicen para aparentar humildad. Que tampoco es malo, sino natural, que se conteste así.

En el juego de la política, hay que estar dispuesto a debatir. La política es un intercambio de ideas que pueden coincidir o ser distintas. Algunos no se sienten seguros al debatir porque no manejan el lenguaje, no tienen suficientes conocimientos o porque tienen esqueletos en el closet que es mejor guardar en la dignidad del silencio. O tienen exceso de confianza, como le pasó a Miguel Santini en San Juan. Otros lo que quieren es estar confrontados y enfrentados constantemente para que su manejo de la polémica sea un factor que los votantes aprecien, como le ocurrió a Baltasar Corrada del Río en 1988. Ambos candidatos perdieron las elecciones.

En el Partido Nuevo Progresista de Vega Baja se da una circunstancia que no hubo antes en la historia. Se enfrentan dos vegabajeños que no nacieron ni se criaron aquí en competencia por la candidatura a alcalde. Coincidentalmente son Presidente y Vicepresidente del Comité Municipal. Hasta ahora, hemos visto un profundo respeto entre ambos. 

Yo me pregunto si estarían dispuestos, como Rosselló y Pierluisi, a participar de un debate. ¿Dominarán los temas municipales? ¿Se distanciarán y llegarán a atacarse y a tratarse del “otro candidato” sin atrever a mencionar sus nombres? ¿Traerán suficientes ideas y estarán adecuadamente preparados para una exposición con fundamento que los pueda colocar a alguno o a ambos en carrera contra el incumbente Marcos Cruz?

Hay que acreditar que en forma separada han concedido entrevistas a nuestra compañera Esmirna Vega de este diario y otros medios  y han contestado las preguntas que se les han formulado. Pero yo creo que el pueblo quiere ver cómo se conducen fuera de sus respectivas zonas de confort, frente a frente. Comprobar si su discurso individual es genuino.

Si son suficientemente buenos y tienen babilla, tendremos ese debate. Si no se da porque alguno de ellos no quiera, sabremos de qué estan hechos y serán presa fácil de un contrincante fuerte de otro partido que tiene el conocimiento y la experiencia de haber sido alcalde en el presente cuatrenio. A veces las estrategias traicionan, porque nadie lo sabe todo de la política.

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