Medio siglo desde el asesinato del Presidente Kennedy

Thomas Jimmy Rosario Martínez 2013Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

El viernes 22 de noviembre de 1963 nos despacharon en la Escuela José Gualberto Padilla, sin que entendiera de momento las razones para no tener clases. Cuando llegué a la Fotografía Rosario, donde acostumbraba ir después de salir de las aulas para luego marchar a nuestro hogar en Montecarlo, mi padre estaba escuchando la estación WKAQ-Radio Reloj. El seguía las carreras de caballo, como fanático del deporte, pero las mismas también habían sido suspendidas.

John-f-kennedyTenía entonces diez años cumplidos. No tenía idea de quién era el Presidente John Fitzgerald Kennedy, lo percibía como algo remoto. Pero recuerdo la tensión del momento.

Para entonces el pueblo tradicional era el centro de nuestro universo. No había las urbanizaciones que conocemos. Todo se hacía en el pueblo. Era punto de partida y de regreso. Por eso, cuando se anunció primero que lo habían herido y luego que había fallecido, la gente venía a comentar y a pedirle a mi padre los últimos detalles que estaban dando por la radio. En aquellos días, la Fotografía era tienda de postales, revistas y discos. También era el lugar donde la gente pasaba a comprar sus rollitos de películas, bombillas para el flash, baterías, para hacer citas para retratos de bodas y tomarse retratos para licencias, trabajos y familiares.

017-0 Plaza de Recreo 1957

El Expreso 22 no existía, los teléfonos no abundaban excepto el público en una casilla especial donde mismo estaba el telégrafo, que eran los medios de comunicación existentes. Nuestro teléfono era el número 98, no había disco ni botones para oprimir, computadoras ni Internet. La televisión era de cuatro canales con repetidoras, programación limitada y en blanco y negro. No había transmisiones vía satélite y solo se proyectaban películas de los acontecimientos, no habiendo nada “en vivo” de fuera de Puerto Rico. Recuerdo solo tres diarios: El Imparcial, El Mundo y El Día.

Era también la época de la posguerra, donde la “guerra fría” del espionaje y desconfianza internacional nos puso en varias ocasiones al borde de una tercera guerra mundial. Como americanos, odiábamos a los rusos y creíamos que su sistema era muy malo. Nos apenaba el destino de Cuba, según nos lo contaban los exiliados con los que compartíamos.

En Puerto Rico, el Gobernador era Luis Muñoz Marín, quien había desarrollado una abierta relación con el Presidente asesinado. En Vega Baja el alcalde Rafael Cano Llovio estaba en su primer cuatrienio desde que fue elegido en 1960, pero en su quinto año de incumbencia desde que asumió el cargo por la muerte del alcalde Angel Sandín Martínez en 1958. El Partido Popular dominaba el panorama político-administrativo.

KN-C19423 La muerte de Kennedy me impactó profundamente. En adelante leí todos los reportajes de periódicos, revistas, el Informe Warren y no me perdía ninguna película que tratara el tema. Aun tengo muchas dudas sobre la versión oficial pero más las tengo sobre las distintas teorías de conspiración que se han elaborado a través de los años.

Cuando iba con mi padre a retratar en los barrios, estaba su foto en muchos hogares de los vegabajeños y en negocios, como la de Jesucristo, la Virgen y Muñoz Marín. Todos los ignorantes lo santificábamos porque aprendimos que había sido un héroe de guerra y porque para nosotros, él era un poder muy superior que nos había dado esperanza por su jovialidad y su manera distinta de bregar con las cosas importantes de la nación americana y de Puerto Rico.

Su asesinato fue un cruel ataque a la paz después que se hubo alcanzado en Europa en la Segunda Guerra Mundial. Tal vez el Vietnam que conocimos no hubiera sido lo triste y desafortunada en que luego se tornó ni hubiera habido los asesinatos de secuela de Martin Luther King y Robert Francis Kennedy en 1968.

Vega Baja, como una unidad social, sufrió el impacto directo de esa pérdida. Cincuenta años después, podemos reflexionar sobre las inseguridades que tuvimos en los siguientes años, lo que perdimos y ganamos y de cómo a raíz de un acontecimiento como ese, experimentamos el cambio social.

Autor: Publicaciones Educativas Vegabajeñas, Inc.

Publicaciones Educativas Vegabajeñas, Inc. es una institución pública sin fines pecuniarios creada en 2018 con la intención de producir información y transmitir el conocimiento y las ideas. Sus propósitos son educar mediante la publicación de escritos de historia e ideas, documentos e imágenes. Los escritos suscritos por sus autores son su exclusiva responsabilidad y corresponde a su libertad individual de expresión y responsabilidad. Nuestra sede está en Acosta 66 , Vega Baja, Puerto Rico. Dirección Postal: PO Box 505, Vega Baja, PR. 00694-0505Tel 787 475-2133 pevinc@yahoo.com

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